Fuerte Presión sobre la Fed

El miércoles 19 de junio la Reserva Federal emitió su nuevo comunicado de política monetaria y actualizó sus pronósticos trimestrales de crecimiento, desempleo, inflación y tasas de interés.


El entorno es complejo. El objetivo de máximo empleo se ha conseguido. La tasa de desempleo se encuentra en 3.6%, el menor nivel desde diciembre de 1969.
 

El objetivo que no se ha alcanzado es el de inflación. Bajo la métrica del Personal Consumption Expenditures (PCE) que sigue la Fed, la inflación anual se ubica en 1.6% excluyendo energía y alimentos. En diciembre pasado se ubicó en 2.0%.


La inflación implícita en el mercado de bonos en plazo a 5 años ha pasado de 2.07% en septiembre del 2018 a 1.48% actualmente. Esto se explica por la caía de precios de materias primas, de manera relevante el petróleo, en un entorno de debilidad industrial global.


Las fricciones comerciales de EU, principalmente con China, son un factor de incertidumbre que ha afectado el comercio global, la inversión y la actividad manufacturera. Powell, presidente de la Fed, se ha mostrado sensible a este problema. Hoy Trump anuncia que se reunirá con Xi en el marco del G-20 a fines de mes en Japón, lo cual le ha dado cierto optimismo a los mercados.


Otros indicadores ofrecen un panorama mixto. Las ventas minoristas presentaron un fuerte repunte mensual en mayo de 0.5%. Mientras la encuesta de manufacturas del área de NY registró contracción en junio.


Algo que preocupa es la curva invertida. Las tasas de bonos del tesoro se ubican en 2.06% por debajo del rango inferior objetivo de fed funds de 2.25%. Una curva invertida ha sido una constante en los periodos pre-recesivos de las últimas décadas.


Para completar el cuadro, Draghi, presidente del Banco Central Europeo, declara que recortes adicionales de tasas (actualmente negativas) permanecen como parte de las herramientas del Banco.


La presión de los mercados (y de Trump) es enorme. Los futuros de tasas de fed funds esperan de 2 a 3 recortes de tasas este año.


Si la Fed no da señales de aflojamiento, los mercados accionarios podrían sufrir un ajuste importante en un contexto de desaceleración global y las divisas de emergentes se verían afectadas.